De Olot a Figueres pasando por Vilacolum (Gimoda vol. II)

En el coche mientras veía por el retrovisor como Girona y Gimoda se quedan atrás se me ocurrió hacer esta travesía para encontrarme con amigas, amigas que son familia.

Empezaría por Olot y entre la Fageda y los volcanes toparme con Carlota (la diseñadora de La Marmota), ella y yo coincidimos hace un par de años a prendiendo a tejer tapices en Barcelona. Mientras aprendíamos a tejer también confeccionamos a distancia y nuestra pasión por el trabajo artesanal.

Antes de llegar a Figueres pasearía por Vilacolum un pequeño pueblo en el que embellecerme con las orgánicas y volumétricas joyas que crea Roser Martínez. Sus joyas al igual que mi trazo tienen un movimiento fluido y colorido que envuelve el cuerpo.

La última parada sería Figueres donde tengo a la familia que me abrió las puertas a su backstage y gracias a ella empecé a dibujar en desfiles pero sin pisar la pasarela. Ella fue Celia Vela con la que tenemos la tradición de abrazarnos, reírnos y hacernos la foto oficial con algún accesorio de su colección.

Detrás de una colección y una semana de moda pueden salir más novedades que una tendencia, puede inspirarte a tener una aventura.

Gimoda

“Queremos que hagas el cartel de Gimoda.” Con este deseo empezaba mi relación con Girona y su semana de la moda. Realicé el cartel, una imagen que tenía que reflejar lo que viví el viernes en la ciudad. El resultado fue Joelia caminando con un mono y unas alpargatas de esparto, mi visión particular de combinar tradición con diseño y también mi forma de vestir.

Una tarde de desfiles que terminó pasada la media noche. Tuve tiempo de dibujar, descubrir y de reencontrarme con amigos y diseñadores como Celia Vela y Carlota de La Marmota y conocer otros como Imma Clé y los jóvenes diseñadores de Girona. Todo ello en un espacio al que nunca había llegado el monestir de Sant Pere de Galligants y es que Girona es de esas ciudades en las que cada vez que voy descubro algo que la hace aún más especial.

Como ya decía el slogan de hace unos años “Girona, m’enamora”

La sonrisa de Alexandre Vauthier

En un año he visitado el mismo edificio por tres motivos. Cada visita ha sido una sensación, una razón y una compañía diferente. Dentro del museo de las Artes Decorativas de París he visto el setenta aniversario de la Maison Dior, la relación entre Hermes y Margiela y el desfile de Alexandre Vauthier.

Era el segundo día de Fashion Week y Alexandre Vauthier era el último al que tenía que ilustrar. Llegar al museo y ver la sala del ala derecha convertida en una pasarela haciendo un gran zig-zig me impactó. La sala se llenó, cayeron las luces y empezó la revisión a las siluetas y estilos más icónicos de los 80’s, una colección que respiraba a Yves Saint Laurent y a Christian Lacroix pero a ritmo de Kayne West. Cada modelo era una ilustración en movimiento y no se si por los colores, los brillos, la música o por volver a estar allí estuve con una sonrisa hasta irme a dormir.

RE-EVOLUTION

Aquel día hacía tanto calor que los pantalones de vestir los dejé encerrados en la maleta sin que vieran la luz. Era el primer desfile de mi vida que veía con pantalones cortos y para mí este hecho era toda una revolución, la otra revolución fue el primer desfile de la jornada. La presentación de Stephane Rolland en la Radio Nacional de Francia.

Los percusionistas empezaron marcando el ritmo, Nieves Álvarez abrió la pasarela y… ¿Dónde estaban los vestidos rígidos y escultóricos? ¿Dónde habían quedado sus colores? ¿El Blanco, el negro y el rojo? ¿Por qué todo era diferente? y ¿Cómo mantenía aún la misma esencia?

La colección fue una muestra de cómo el tiempo es sabio y hace crecer, reinventar y evolucionar a los personas. Una colección donde el volumen no era estático sino fluido y líquido como el agua, los colores se habían multiplicado y reinaba el camel, el burdeos y el negro.

Fue diferente pero igual de inspirador, quizás esa evolución haya hecho mella en mis ilustraciones. De todas formas una vez más, gracias a la Maison Stephane Rolland por invitarme a vuestra personal revolución.

Joel Miñana

Volver con Galia Lahav

Empezar un curso donde lo dejé. Antes de cerrar el chiringuito, antes de descubrir la riqueza de Argelia, antes de todo eso estuve en París. El último desfilé de Alta Costura que dibujé fué el de Galia Lahav, una diseñadora que tuve el placer de conocer en Barcelona con una colección muy diferente durante la Bridal Fashion Week de Barcelona.

And God Created Woman era el título de la colección Fall-Winter 2018-2019. El título fue lo último en conocer de la propuesta, en el desfile ya percibí esa fuerza que emanaba la colección por los choques de colores ácidos y pasteles, los vestidos salpicados por brillos y las volumétricas flores de cristal que cubrían guantes y escotes.

La magia que tiene un ambiente como ese es: lo inesperado, lo improvisado como ver una modelo subiendo las escaleras con 5 personas llevando su vestido o chocarse con una de las ilustradoras que más admiro, Talia Zoref. Queda claro que Alta Costura es oficio, es arte pero es la puerta a hacerte soñar.

La cueva de Rami Al Ali

Mirar Europa desde el otro lado del Mediterráneo es curioso, sobre todo si pienso que hace una semana estuve en un en la presentación de Rami Al Ali en el hotel Le Meurice. La presentación no la tenía prevista pero fue una bella sorpresa adentrarme en aquel hotel tan teatral y tras una puerta de espejos descubrir 12 estilismos joya. Eran siluetas limpias para dejarse bañar en miles de abalorios, cuentas y aplicaciones de cristal que hacían brillar a las modelos con cada paso que daban sobre las plataformas de vidrio.

Al salir del Hotel caminé por las Tullerias y al girar la vista no vi el hotel, ni la presentación sino al igual que tenía Aladino en el cuento, vi la cueva de las mil maravillas creada por el genio Rami Al Ali.

Soñar en París

Esta mañana al despertar en Barcelona e intuir la maleta a los pies de la cama, la bolsa con la Moleskine y los rotuladores sobre la mesa… he aceptado que he estado otra vez en la Semana de la Alta Costura de París.

Los días en París han sido como estar dentro de una bola de nieve. Todo estaba en calma, ordenado y era transparente. Pero en el momento de llegar a la ciudad de la Costura empezaron las carreras entre desfile y presentación y los contrastes de color entre Stéphane Rolland y Rami Al Ali o entre Alexandre Vauthier y Galia Lahav… Una cascada de ideas y de atmósferas que solo ahora que la nieve se vuelve a posar veo que estos días podían parecer un sueño pero han sido una realidad.

dad.

Cuando Cenicienta fue en deportivas

Ayer por la tarde estuve en La Roca Village customizando deportivas, una experiencia divertida y al principio un tanto complicada. La responsabilidad de pintar sin equivocarte y sobre un material que tiene más relieve que los folios y cartulinas.

El leitmotiv de mi tarde fue hacer soñar y de los rotuladores salieron sirenas, un coche, nombres y muchos, muchos unicornios. De esta forma algún día podré hacer que Joelia deje los tacones y calzarse unas cómodas y customizadas deportivas

Una experiencia que he agradecer a La Roca Village y a Quipo Singular por ponerse en contacto conmigo.

2016 y Lisboa

Este fin de semana después de ver tantas personas que han ido a Lisboa por Eurovisión ha sido imposible que mi memoria no se haya ido a aquellos días de verano en los que tanto descubrí perdiéndome.

Empecé a caminar sin rumbo, a subir cuestas y a desorientarme por las calles adoquinadas de Lisboa. Me encontré una ciudad caótica y un tanto sucia que estaba entre en el pasado más decadente y el presente más inmediato y cool. Por accidente terminé viendo Lisboa a través de las personas que trabajan en ella, una visión que me encantó. Conocer sus costumbres, sus rutinas y por una vez no pisar ningún museo. Solo vivir y dejarme llevar los tranvías y la luz de esa ciudad.

Eso fue en el 2016 y aún recuerdo Lisboa como si la hubiese pisado hace unas horas.

Impresionismo by Pronovias

Corriendo, esquivando turistas e intentando no sudar llegué a tiempo para la presentación de Pronovias.

Pronovias me familiarizó con la sala oval del Museu Nacional d’Art de Catalunya en la que la firma había realizado sus anteriores desfiles. Pero que podía hacer que fuse más espectacular y mágico… el Jardín de Giverny! Ese romántico oasis en el que Monet se inspiró para crear la serie de los nenúfares, ese mismo jardín fue recrearon a escala desfile el lunes por la noche.

Hervé Moreau, el director creativo de Pronovias siguió la estela de otros diseñadores que en algún momento de su carrera también se dejaron persuadir por las gracias de la naturaleza; Christian Dior empezó la inspiración en su jardín de cuando era niño y vivía en la bretaña francesa o Yves Saint Laurent en su Edén particular de Marrakech, los jardines Majorelle..

Qué tendrán estos espacios cargados de flores que son capaces de transformar metros de tejido en grandes sueños.

Terminó Giverny y Ahora solo tengo ganas de coger mis colores y dirigirme a un gran jardín para ver qué sucede.

Joel