Rami Al Ali y Olé

A las once y media entraba en el Salón Pompadour del Hôtel Le Meurice para encontrarme con Rami Al Ali, su equipo y sobre todo para ver la colección de primavera verano.

Tuve la suerte de ser los primeros en llegar y ver la sala solo con los maniquís vestidos. Los colores, rojo, naranja, la combinación de fucsia y blanco y las siluetas me transportaron a mis veranos en Andalucía. Aquel verano a 40 grados en Sevilla, montar a Caballo en Córdova… No iba desencaminado hablando con Rami así era la inspiración nacía del Al Andalus y la cultura flamenca y de los toros.

Dibujé las siluetas limpias y femeninas terminadas con volumétricos volantes y también anoté los detalles como flecos, bordados y lentejuelas. Me despedí, me abrigué y dejé aquel cálido Salón tan andaluz y con tanto color para regresar al frío invernal de París.

Una vez más gracias a todo el equipo de Rami Al Ali por esa fantástica mañana en Le Meurice


At half past eleven I entered the Pompadour Salon of Hôtel Le Meurice to meet Rami Al Ali, his team and especially to see the Spring Summer Couture Collection.

I was lucky to be the first to arrive and see the room only with the mannequins dressed. The colors, red, orange, the combination of fuchsia and white and the silhouettes transported me to my summers in Andalusia. That summer at 40 degrees in Seville, riding a horse in Córdova … I was not wrong because later I was talking to Rami so was the inspiration born of Al Andalus, the flamenco culture and the Matador’s costume.

I drew the clean, feminine silhouettes finished with volumetric ruffles and also noted the details as fringes, embroidery and sequins. I said goodbye, I dressed my big coat and left that Andalusian warm Salon with so much color to return to the winter cold of Paris.

Once again thanks to all the team of Rami Al Ali for that fantastic morning at Le Meurice

Otra vez en París

“Exhausto después de vivir este sueño durante la semana de Alta Costura.

París cada día eres más especial.”

Así titulaba la única publicación en mi Instagram. Mientras embarcaba en el aeropuerto de Orly buscaba las palabras que resumieran mis días, la nieve sobre la Avenue Montaigne, los desfiles, los nervios, el backstage en el teatro de los Campos Elíseos….

Entonces mientras pasaba la tarjeta del embarque por el control; pensé en todo lo que había visto y que sin darme cuenta había llenado una libreta de ilustraciones. Los días habían pasado muy rápido y de una forma tan especial que ya estaba aterrizando en Barcelona volviendo a la realidad.

Tras tanta luz y tantos flashes es momento de la post-producción sobre la mesa de mi estudio bajo la luz de lámpara.

Roma

El fin de semana en Roma fue tan especial, tan inspirador fue el Vaticano por la noche, tan grande el Coliseo y tan mágico el Tiramisú de pistacho que me sobrepasó. Me sobrepasó tanto el primer viaje del año como la moneda que voló sobre mi hombro izquierdo y de espaldas a la Fontana di Trevi.

No pude resumir la ciudad hasta que no estuve sentado en la escalinata de Piazza Spagna, viendo como la gente paseaba, se hacía fotos y como el agua inundaba la barcaccia. Estaba allí disfrutando y comiendo un helado cuando entendí como veía Roma, no la veía eterna y no la percibía imperial. Cogí mi libreta y escribí lo siguiente:

“Roma; esa ciudad tan anciana en la que el tiempo tanto le ha pasado por encima que se ha quedado pegado a sus piedras, sus columnas y a sus vías. Ese tiempo le ha dado la personalidad. La personalidad de una señora sabía que observa y se mueve constante, firme y viva al igual que el agua que abraza cada una sus fuentes. “

PD: Fontana di Trevi tienes una moneda mía, cuando quieras te toca cumplir tu parte. Solo espero que sea pronto.

Enero

Empezar un año es como empezar un curso; la sensación que todo huele a nuevo y cargar de buenas energías e ideas para empezar una aventura de 12 meses.

Empezar el año con el calendario del 2019, la imagen de una mujer en bañador “volando”. Volar es una extraña sensación que me hace gracia. Cuando era pequeño quería practicar salto de trampolín para eso, para volar. Me hipnotiza ver como alguien sube, salta y se deja caer sobre la piscina. Esa sensación de libertad, de flotar y sobre todo de arriesgarse.

Gracias a todas aquellas personas que han adquirido un calendario, gracias por ese apoyo y por recibir el primer mensaje: Tírate a la piscina!

Nos vemos florando.

2018

Hoy es el día de valorar y poner en perspectiva los 12 meses que han desfilado sobre notros.

A mi me gusta ver mi estuche donde guardo todos mis colores y ver como he incorporado nuevos tonos a la paleta y algunos los he perdido o bien ya no están porque los he utilizado en todos los proyectos. Este año revisando libretas y colores veo que es difícil hacer una selección. Por ejemplo, el azul del cielo de Oran en Agosto, el azul del London Bridge mientras nevaba o bien el azul pastel que inunda la casita de Maria Antonieta en Versalles.

Solo puedo esperar el 2019 con ganas de pintarlo

¡Nos vemos el próximo año con más color!

Eco Fashion

Esta semana me preguntaron… dentro de esta corriente de calidad antes que cantidad, menos es más y lo ecológico antes que lo producido en masa como aportaba mi granito mediante la ilustración.

Mi trabajo es la base del trabajo artesanal y de dar valor al tiempo y al proceso. Pero mi relación con la moda sostenible reside desde hace ya 4 años, colaborando con la organización de Moda Sostenible de Barcelona. En esta edición la cuenta atrás para redes sociales han sido 6 consejos y maneras de reducir nuestro consumo de ropa.

A continuación, te adjunto alguna de las imágenes y te lanzo una pregunta.
Y tú, ¿cómo contribuyes a la moda sostenible?

¡Colores y colores!

Cada mañana intento vestirme prescindiendo del color negro, al menos en mis camisas que son la segunda piel. Me gustan todos los colores y matices y quizás por los colores disfruté tanto la última edición de Africa Fashion Week Barcelona, celebrada en el Hotel Palace

Esta edición tuve el privilegio de dibujar desde la primera fila y desde el backstage donde hablé, bailé y corrí con modelos y diseñadores. Un backstage con tanto color y movimiento como el que a veces tiene mi fondo de armario.

Agradecer a toda la organización que hicieron posible el pasado fin de semana y por abrirme las puertas de su casa.

SOLC

Recibí el encargo de diseñar la invitación del restaurante SOLC que se encuentra en el corazón del Hotel Majestic. La carta confeccionada con productos de proximidad me transportó a todos esos momentos en los que cogía las frutas, verduras y hortalizas del huerto. Ser niño de ciudad con orígenes en el campo me ha hecho disfrutar de ensaladas con tomates recién cogidos y zumos de naranja exprimidos bajo el naranjo.

La invitación es un reflejo de esos productos que son el trabajo de todo un año. Un fruto cuidado, mimado y protegido por unas manos como las de mi familia. Tenía la obligación de hacer un guiño a mis orígenes por eso calcé al cocinero con los zapatos de esparto.

Aprendiendo del tiempo

Estaba esperando atrasar el reloj para dormir una hora más y compartir estas líneas con vosotros. Este verano se construyó un reloj de Sol en mi pueblo (OTOS, Valencia). Un reloj con mucha personalidad ya que es el 4º en Europa que su orientación es de espaldas al Sol y solo da la hora unos meses al año.

Trabajando el concepto de la educación y la enseñanza puesto que la casa es la de una pareja de amigos, un profesor de sociales y un profesora de biología. Me di cuenta que justamente un profesor es quien te conduce y te abre las puertas a querer descubrir, pero quien realmente te enseña es ese señor que pasa por todos y a cada uno nos enseña algo diferente, el tiempo. Ahora en la plaza hay una profesora con un alumno que estarán a la espera de que les llegue la luz para enseñarnos qué hora es.

A continuación podéis ver imágenes de como se colocó y el resultado final.

D de Descubrir y de Dufy.

Descubrir es una sensación compleja de describir, pero que me gusta sobre todo cuando el descubrimiento es en el interior de un museo. Hace unos años paseando en una exposición que recorría las primeras vanguardias me encontré con Raoul Dufy. Dufy fue un pintor fauvista y un artista completo trabajando en el campo del diseño gráfico, textil y las artes decorativas.

Al regresar de mi artístico verano en Argelia me choqué con un gran cartel en la calle “Dufy à Perpignan” fue leerlo y conectarme con aquel descubrimiento de hace años. La exposición del museo de Perpignan me mostró como Dufy vivió en aquella pequeña ciudad y como se la hizo suya retratando tradiciones, fiestas y pintando su mejor modelo, su taller siendo este una fuente inagotable de inspiración.

Esta vez no descubrí a Dufy sino me llevé una nueva forma de pintar en la que estoy trabajando y a su vez mirando sus bocetos y apuntes me descubrí en parte a mí mismo.